jueves, 31 de enero de 2008

Los Elefantes

Dibujo de Mara Price
Copyright © Derechos reservados

Los Elefantes

Un elefante se columpiaba
sobre la tela de una araña,
como veía que resistía, fue a
llamar a otro elefante.

Dos elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía, fueron
llamaron a otro elefante.

Tres elefantes se columpiaban
sobre la tela de una araña,
como veían que resistía, fueron
llamaron a otro elefante.

Cuatro....

miércoles, 30 de enero de 2008

Nuestro desafío es salvar al Mundo



Han ocurrido muchos cambios en nuestro mundo. El hombre ha destruido muchos bosques. Y ha modificado muchos hábitats.
He visto y he leído gran cantidad de folletos. He visitado algunas páginas web en Internet.
Yo apoyo con mis ideas a varias organizaciones del mundo. Con mis palabras también.
Si me preguntan acerca de la existencia de los zoológicos, debo decirles que mi sueño sería que no existieran, desde ya. Pero a veces están protegidas ciertas especies en zoológicos acondicionados para ello. Y debemos aceptarlos.
En Argentina podemos visitar algunos zoológicos en Córdoba, Chaco, Entre Ríos, Buenos Aires y Tierra del Fuego; y algunos otros que son privados.
Con estrategias y programas de educación dedicados a los chicos, adolescentes, periodistas y guías de turismo, todo será más fácil.
Un gran plan ambiental reduciría la diversidad de los problemas.
En nuestro lugar nosotros podemos proteger nuestra área, nuestras especies.
Variadas organizaciones están tratando de conservar recursos naturales, guardar, cuidar especies amenazadas y modificar las reglas del uso de los recursos naturales.
Si no deseamos ver desolación, un vasto desierto, un mundo frágil sin pájaros, peces, flores, árboles, debemos luchar desde nuestro lugar, pueblo, ciudad.
El menor esfuerzo que pongamos llegará a ser lo más importante para ayudar a conservar el ecosistema.
Y recuerden que la conservación comienza en nuestros hogares. En las pequeñas cosas.
Por ejemplo, reduciendo el consumo de agua cuando nos lavamos los dientes.
¡No olvidemos esto!


Leticia Teresa Pontoni
Copyright © 2000
Todos los derechos reservados

martes, 29 de enero de 2008

El regalo de la palma



Una hoja cayó del cielo
tenía forma de trineo.
¿Y algo así qué caso tiene
si yo aquí no tengo nieve?

“Yo te regalo el tigüero
para que goces tu suelo.
Va un pedazo de mi alma,”
con amor dijo la palma.

Me deslicé por las cuestas
de yerba verde cubiertas.
Montado en ese tigüero
era mío el mundo entero.


~Si estás en Puerto Rico durante el mes de febrero, visita el pueblo costero de Lajas y disfruta de su Festival de Chiringas y Tigüeros.~



Isabel Arraiza Arana
Texas, EEUU, 2008
©Derechos Reservados

domingo, 27 de enero de 2008

viernes, 25 de enero de 2008

A Roosevelt

Ruben Dario

Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman,
que habría que llegar hasta ti, Cazador!
Primitivo y moderno, sencillo y complicado,
con un algo de Washington y cuatro de Nemrod.
Eres los Estados Unidos,
eres el futuro invasor de la América ingenua
que tiene sangre indígena,
que aún reza a Jesucristo y aún habla en español.
Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;
eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy.
Y domando caballos, o asesinando tigres,
eres un Alejandro-Nabucodonosor.
Eres un profesor de energía,
como dicen los locos de hoy.
Crees que la vida es incendio,
que el progreso es erupción;
en donde pones la bala el porvenir pones.
No. Los Estados Unidos son potentes y grandes.
Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor
que pasa por las vértebras enormes de los Andes.
Si clamáis, se oye como el rugir del león.

Ya Hugo a Grant le dijo: «Las estrellas son vuestras».
Apenas brilla, alzándose, el argentino sol
y la estrella chilena se levanta...
Sois ricos. Juntáis al culto de Hércules,
el culto de Mammón;
y alumbrando el camino de la fácil conquista,
la Libertad levanta su antorcha en Nueva York.

Mas la América nuestra
que tenía poetas desde los viejos tiempos de Netzahualcoyotl,
que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,
que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió; q
ue consultó los astros, que conoció la Atlántida,
cuyo nombre nos llega resonando en Platón,
que desde los remotos momentos de su vida
vive de luz, de fuego, de perfume, de amor,
la América del gran Moctezuma, del Inca,
la América fragante de Cristóbal Colón,
la América católica, la América española,
la América en que dijo el noble Guatemoc:
«Yo no estoy en un lecho de rosas»;
esa América que tiembla de huracanes
y que vive de Amor,
hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.
Y sueña. Y ama, y vibra; y es la hija del Sol.
Tened cuidado. ¡Vive la América española!
Hay mil cachorros sueltos del León Español.
Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo,
el Riflero terrible y el fuerte Cazador,
para poder tenernos en vuestras férreas garras.
Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!

Rubén Darío, 1904

jueves, 24 de enero de 2008

Este Era un Rey

maraprice

Dibujo de Mara Price
Copyright © Derechos reservados 2008



Poema de Juan de Dios Peza
Copyright © Derechos reservados del titular

ESTE ERA UN REY...

Ven mi Juan, y toma asiento
en la mejor de tus sillas;
siéntate aquí, en mis rodillas,
y presta atención a un cuento.

Así estás bien, eso es,
muy cómodo, muy ufano,
pero ten quieta esa mano,
vamos, sosiega esos pies.

Éste era un rey... me maltrata
el bigote ese cariño.
Éste era un rey... vamos niño.
que me rompes la corbata.

Si vieras con qué placer
ese rey... ¡Jesús! ¡qué has hecho!
¿Lo ves? en medio del pecho
me has clavado un alfiler!

¿Y mi dolor te da risa?
Escucha y tenme respeto:
Éste era un rey... deja quieto
el cuello de mi camisa.

Oír atento es la ley
Que a cumplir aquí te obligo.
Deja mi reloj... prosigo.
Atención: Éste era un rey...

Me da tormentos crueles
tu movilidad chicuelo,
¿ves? has regado en el suelo
mi dinero y mis papeles.

Responde: ¿me has de escuchar?
Éste era un rey... ¡qué locura!
Me tiene en grande tortura
que te muevas sin parar.

Mas ¿ya estás quieto? Sí, sí,
al fin cesa mi tormento...
Éste era un rey, oye el cuento
inventado para ti...

Y agrega el niño, que es ducho
en tramar cuentos a fe :
Éste era un rey... ya lo sé
porque lo repites mucho.

-Y me gusta el cuentecito
-y mira, ya lo aprendí:
Éste era un rey, ¿no es así?
-Qué bonito! ¡Qué bonito!

Y de besos me da un ciento.
y pienso al ver sus cariños:
Los cuentos para los niños
no requieren argumento.

Basta con entretener
su espíritu de tal modo
que nos puedan hacer todo
lo que nos quieran hacer.

Con lenguaje grato ó rudo
un niño, sin hacer caso,
va dejando paso á paso
a su narrador desnudo.

Infeliz del que se escama
con esas dulces locuras;
¡Si estriba en sus travesuras
el argumento del drama!

¡Oh Juan! me alegra y me agrada
tu movilidad tan terca;
te cuento por verte cerca
y no por contarte nada.

Y bendigo mi fortuna,
y oye el cuento y lo sabrás:
Era un rey a quien jamás
le sucedió cosa alguna.

miércoles, 23 de enero de 2008

El toro soñador



Pobre toro soñador,
su sueño era ser libre,
poder correr por el campo
sin ataduras, muy libre.
Aquel día se escapó,
pero no entendía nada,
buscaba tan sólo pasto
en el campo o en el llano.
Sólo escuchó bocinazos,
su pánico aumentó.
No sabía qué pasaba,
los hombres lo amarraron,
y de la ruta lo sacaron.
Tuvo mucho que aguantar,
raspones, y muchos golpes.
Y con sus ojos tapados
atravesó aquella calle.
Su escape fue muy corto
pero bien valió la pena,
por un instante logró
lo que siempre él soñó.




Leticia Teresa Pontoni
Copyright 2003

Todos los derechos reservados

martes, 22 de enero de 2008

El trompo


Bailarín panzón
que gira deprisa
por todo el salón.

Zumbando un, dos, tres,
voltea en la punta
de su solo pie.

Al darle el mareo,
salta y, dando tumbos,
se acuesta en el suelo.

Sin mucho esperar,
se cubre su panza
¡otra vez a bailar!


Isabel Arraiza Arana
Derechos reservados (Copyright 2008)

lunes, 21 de enero de 2008

Para unos grandes lectores,


Cuando era niño, el lugar favorito de mi casa era una esquina donde estaba una mecedora. Me mecía de adelante hacia atrás mientras leía un libro. Enseguida la mecedora se convertía en una alfombra mágica y volaba por el cielo. Conocía nuevos amigos. Vivía nuevas aventuras. En muchas ocasiones, hasta llegaba a tocar las estrellas. Los libros que leía, me podían llevar a cualquier parte del universo.

¡Los libros me inspiraban tanto! Yo también quería escribir sobre ese mundo maravilloso que visitaba. Así que comencé a escribir mis cuentos, poemas y aventuras en un diario. Cada vez que releía y volvía a escribir un cuento, este se llenaba de nuevas grandes aventuras. Hoy en día escribo libros para niños y es un honor compartirlos con muchos niños alrededor del mundo.

Los invito a viajar conmigo. Tomen un libro y descubrirán maravillas. Los libros están llenos de aventuras, amigos, y lugares hermosos. Lean y toquen las estrellas. Tomen un lápiz y un papel y escriban sobre su maravilloso mundo. De seguro tienen mucho qué contar.



René Colato Laínez


(Copyright 2008) Todos los derechos reservados

domingo, 20 de enero de 2008

Jipirapafapa

Hoy se subió a mi almohada una jirafa, le conté la historia de la leche asada. Ella aplaudió la historia y juntas alegres nos pusimos a saltar en la cama, lo hicimos varios días no tan seguidos, pero la última vez rompió el techo con su cabezota, se quedó si vieran ustedes, con una cara de anonadada y miraba al cielo. El techo hizo: plum plum.

Vino mi amiga Soledad que ante esta calamidad me dijo: -Yo repararé el techo y no despidas a tu jirafa, es nuestra amiga.

La jirafa repuesta ya del susto recordaba –otra vez- la historia de la leche asada, le puse una fuentaza en el patio de mi casa. Si vieran su cara de placer mientras comía. Me preguntaba si de tanto comer este postre, no se enfermaría del estómago. Eso sí les digo, ella no estaba asada. Sonreía y enseñaba sus dientotes, hasta que finalmente cayó al suelo con un intenso dolor de barriga. Fui a la farmacia, con una receta del veterinario y le traje calmantes.

Ahora está tirada en el jardín, toma el sol alicaído de las cinco de la tarde.

Esta jirafa cómo se divirtió con la leche asada y su historia; historia de la leche asada parecida a la historia de Sherezade.

Julia del Prado (Perú)
Derechos reservados



Conecta los puntos y completa la Jipirapafapa


sábado, 19 de enero de 2008

Río amigo

Graciela Lecube-Chavez


Vigila al río que manso va
aunque ya no tan brillante;
por recibir tantos maltratos
perdió su luz de diamante.

El río se atreve a bajar
por cerros y montañas,
se esconde en el barrial
y se pierde en el mar.

Él no es un basurero
adonde puedes arrojar
todo lo que no sirve
y sobra como usurero.

Deja que su rico tesoro
fluya siempre cristalino,
para saciar la sed de los
que van creando caminos.

(Copyright 2008) Todos los derechos reservados

viernes, 18 de enero de 2008

A Margarita Debayle

El gran poeta nicaraguense escribio este poema a la hija de la familia Debayle.

Margarita está linda la mar,
y el viento lleva esencia sutil de azahar;
yo siento en el alma una alondra cantar;
tu acento: Margarita, te voy a contar un cuento.

Este era un rey que tenía un palacio de diamantes,

una tienda hecha de día y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita, un gran manto de tisú,
y una gentil princesita, tan bonita, Margarita, tan bonita, como tú.

Una tarde, la princesa vio una estrella aparecer;

la princesa era traviesa y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla decorar un prendedor,

con un verso y una perla y una pluma y una flor.
Las princesas primorosas se parecen mucho a ti:

cortan lirios, cortan rosas, cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella, bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella que la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba, por la luna y más allá;

más lo malo es que ella iba sin permiso de papá.

Cuando estuvo ya de vuelta de los parques del Señor,

se miraba toda envuelta en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: —¿Qué te has hecho? Te he buscado y no te hallé;

y ¿qué tienes en el pecho que encendido se te ve?

La princesa no mentía. Y así, dijo la verdad:
—Fui a cortar la estrella mía a la azul inmensidad.
Y el rey clama: —¿No te he dicho que el azul no hay que cortar?

¡Qué locura! ¡Qué capricho!... El Señor se va a enojar.
Y ella dice: —No hubo intento; yo me fui no sé por qué.

Por las olas por el viento fui a la estrella y la corté.
Y el papá dice enojado: —Un castigo has de tener:

vuelve al cielo y lo robado vas ahora a devolver.

La princesa se entristece por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece sonriendo el buen Jesús.
Y así dice: —En mis campiñas esa rosa le ofrecí;

son mis flores de las niñas que al soñar piensan en mí.

Viste el rey pompas brillantes
y luego hace desfilar cuatrocientos elefantes a la orilla de la mar.
La princesita está bella, pues ya tiene el prendedor en que lucen,

con la estrella, verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento lleva esencia sutil de azahar, tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar, guarda niña,

un gentil pensamiento al que un día te quiso contar un cuento.

[Bahía de Corinto (Nicaragua)Isla del Cardón, marzo 20 de 1908]
Rubén Darío, 20 de marzo de 1908

jueves, 17 de enero de 2008

El Nido


Ilustración por Mara Price
Copyright 2006
Todos los derechos reservados

Poema de Juan de Dios Peza (1852-1910)
Copyright © Derechos reservados del titular

El Nido
Mira ese árbol que a los cielos
sus ramas eleva erguido;
en ellas columpia un nido
en que duermen tres polluelos.

Ese nido es un hogar;
no lo rompas, no lo hieras:
sé bueno y deja a las fieras,
el vil placer de matar.

miércoles, 16 de enero de 2008

Tucho, el Camello



Ilustración de Carol Heyer.

www.carolheyer.com



Anda en el desierto
con su gran familia,
Su papá,
Su mamá,
y sus dos hermanas.
Tucho, el camello
con sus dos jorobas.
Su enorme sombrero
que el viento rompió.
Transporta beduinos
turistas y niños.
¡Ah! El ama a los niños.
Ya no son turistas
cuando sobre el van.
Para el son niños
y muy alegre está.
Sus caricias
lo apabullan y enternecen.
Y el los quiere y oye.
Les encanta pasearlos
por el seco desierto.
Las finas arenas
comienzan a volar.
Una tormenta de arena
está por comenzar.
Y los vientos no cesan,
y los vientos no paran.
Nada se ve,
Nada se oye.
Por allí, en algún lugar
Está el…si, Tucho el camello.
Un camello especial.

Leticia Teresa Pontoni.
Copyright 2008
Todos los derechos reservados






martes, 15 de enero de 2008

El sauce llorón



¿Por qué llorará,
el sauce llorón,
si lo mece el viento
con una canción?

Que no llore más
el sauce llorón.
Que cante a la Luna,
que le cante al Sol.


Isabel Arraiza Arana
Derechos Reservados (Copyright 2008)

lunes, 14 de enero de 2008

La función

Por René Colato Laínez
(Copyright 2008) Todos los derechos reservados


Estudiantes de la escuela Fernangeles


Cuando se abre el telón
comienza la gran función.

¡Qué gran sensación!
Comienza la ilusión,
Cuando con iluminación
los niños hacen su presentación.

¡Qué gran imaginación!
¡Qué gran inspiración!
Entre risas y emoción
Los niños entregan el corazón.

Cuando se cierra el telón
se termina la función.

domingo, 13 de enero de 2008

Juego con los dedos


Este chiquito
compró un huevito;
este flaco lo preparó;
este largote puso la mesa;
este amigo lo sirvió;
el gordote ¡se lo comió!

Poema tradicional
Autor anónimo

sábado, 12 de enero de 2008

Se fue la electricidad

Por Graciela Lecube-Chavez

(Copyright 2008) Todos los derechos reservados



.. y sin sus novelas mamá se quedó,
papá tiró la toalla al no poderse afeitar,
mi hermana sin su dichoso seca pelo
dijo haciendo un puchero: -¡Ni hablar!

Como el reloj dejó de marcar la hora
yo me quedé en la cama un rato más;
la cafetera y la tostadora no andaban,
tampoco la refrigeradora y el abrelatas.

La casa a todos nos pareció como otra
sin el va y viene de su diaria actividad.
En un ¡Zás! el mundo se nos vino abajo
porque a pasear se fue Doña Electricidad.

viernes, 11 de enero de 2008

No hay mal que por bien no venga

Por Christianne Meneses Jacobs (Copyright 2008)
Todos los derechos reservados

Era una noche silenciosa, de esas que hasta dan miedo porque no se escucha ni un ruido. Muy contenta me senté en el sillón de la sala a disfrutar de mi programa de televisión favorito. Disfruté del programa los primeros quince minutos. De repente se escuchó un trueno y después empezó a llover a cántaros. El cielo negro se encendió de luces y el aguacero no paraba.

Mi mamá empezó a correr como loca desconectando todos los aparatos electrodomésticos. Ese era su ritual cada vez que llovía con relámpagos. Nuestro techo no tenía pararrayos, una antena que se pone arriba de las casas para proteger los aparatos eléctricos de los rayos y relámpagos.

Una vez más mi mamá me pidió que desconectara el televisor. —Ya voy. Solo un ratito mas —le contesté.
—Desconéctalo ya, sino te vas a quedar sin televisor —me decía mientras corría a la cocina a desconectar el refrigerador. —Si se funde no vuelvo a comprar otro televisor —sentenció.

Por fin lo apagué y lo desconecté de muy mala gana. A este aguacero con truenos y relámpagos se le ocurrió caer a la hora menos indicada. Me acosté en el sillón con una manta encima, pero me sentía inquieta por saber cómo iba a terminar el episodio de hoy. El programa era muy interesante y no me lo quería perder. Entonces hice algo que no debí haber hecho, desobedecer a mi mamá.

Me acerqué al televisor, lo conecté y lo encendí. Ya estaba a punto de terminar el episodio cuando cayó un trueno que se sintió por toda la casa. Parecía que una bomba había caído cerca de mí y el televisor se puso negro. Lo cambié a otros canales y nada. Lo desconecté y volví a conectar, y nada. No había remedio, el televisor se fundió y era mi culpa. Me puse a llorar amargamente y mi mamá se acercó a averiguar qué pasaba. Se dio cuenta de lo sucedido cuando vio el televisor conectado.

Mi mamá no dijo nada, pues yo misma me impuse el castigo. Ella cumplió su sentencia y nunca más vimos un televisor en casa. Mi hermano y yo crecimos sin televisor por casi diez años.

En ese momento que perdí el televisor, sentí que toda mi vida se había arruinado para siempre. Ya no iba a poder ver mis programas favoritos. ¡Qué aburrido! ¿Qué iba a hacer todo el día?

Menos mal que se nos ocurrieron otras cosas que hacer. Mi hermano yo nos íbamos al patio a jugar en el jardín con los animales que teníamos, montabábamos en bicicleta, sembramos plantas, buscábamos insectos, corríamos con los perros, les dábamos de comer a las gallinas y nos divertíamos leyendo e inventando cuentos. En realidad, tuvimos una niñez alegre y pura, gracias a que no mirábamos la televisión. Tuvimos muchas oportunidades de usar nuestra imaginación. Nos hubiéramos perdido de muchas experiencias lindas si hubiéramos tenido un televisor en nuestras vidas. Menos mal que mi mamá cumplió con su palabra y nunca nos compró otro televisor.

Deberías apagar la televisión y salir al patio a jugar. Verás que encontrarás muchas cosas con qué divertirte. ¡Inténtalo!

jueves, 10 de enero de 2008

RANITA

Ilustración de Mara Price
www.maraprice.blogspot.com



Mara
Price (Copyright 2007)
Todos los derechos reservados

Poema anónimo
Contribución de María Rico

CUCU

Cucú, cantaba la rana,
cucú, debajo del agua;
cucú, pasó un caballero,
cucú, vestido de negro;
cucú pasó una gitana,
cucú, vestida de lana,
y
comiendo pan;
le pedí un pedazo,
no me
quiso dar;
la
cogí del brazo
y la
hice bailar.

miércoles, 9 de enero de 2008

Quisiera ser un niño...

Ilustración de Laura Lacámara
www.lauralacamara.com


Quisiera ser un niño
como todos los demás,
que no hubiera diferencias,
nunca más.

Que me nombraran
como uno más,
en la calle o en la escuela
ser como los demás.

Quisiera ser un niño,
pero no especial,
quisiera ser un niño
como todos los demás.

Si soy diferente
no me mires,
si soy diferente
no te rías.

Quisiera ser un niño
como todos los demás.
Quisiera ser un niño,
pero no especial.

Leticia Teresa Pontoni
Copyright 2007
Todos los derechos reservados

martes, 8 de enero de 2008

Regreso a la escuela


Hoy que regreso a la escuela
ya no sé si será igual,
si mis amigos conmigo
otra vez querrán jugar.

Si me acordaré de todo;
de leer, y de sumar.
Si la maestra recuerda
cuando me porté muy mal.

Mamá cargó mi mochila,
con un beso dijo adiós.
Yo entré y se cerró la puerta
de mi pequeño salón.

La maestra abrió sus brazos,
me invitó a sentar al piso.
Cada cual le contaría
lo que en vacaciones hizo.

Cuando conté que a una playa
había ido en pleno invierno
mis amigos no creyeron
lo que yo estaba diciendo.

—Fui a visitar mi familia
en la Isla del Encanto.
Allí jamás hace frío,
allí hay calor todo el año.

Tan pronto llegue a mi casa
tengo que llamar a abuelo
pues para el año que viene
va conmigo el grupo entero.

Isabel Arraiza Arana



lunes, 7 de enero de 2008

Promesas


Por María Pérez, autora invitada


Imprime y colorea


Si tienes algunos problemas

y la escuela es muy difícil,

en este año, yo creo,

todo lo podrás lograr.

---

A mi clase tú llegaste,

temeroso y sigiloso,

mientras la clase yo daba,

te miraba atentamente.

---

No temas, niño querido,

sólo te quiero ayudar

y muy pronto notarás

cuánto este año superaste.

---

Sé que eres especial

y nunca lo olvidaré.

Dame tu mano y verás

que juntos podremos triunfar.

---

Si crees que tú no podrás

déjalo todo en mis manos.

Dame la oportunidad.

Tú si puedes, ya verás.


María A. Pérez, autora
Puerto Rico

domingo, 6 de enero de 2008

Reyes magos les prometo

Por René Colato Laínez

Publicado en la reciente edición de Revista Iguana


Imprime y colorea


Reyes magos les prometo
que me portaré muy bien
pero tráiganme regalos
grandotes por todos lados.

Reyes magos les prometo
que me comeré todito
pero tráiganme pollito
con papitas y pancito.

Reyes magos les prometo
que escucharé las lecciones
pero que haya más canciones
más juegos y diversiones.

Reyes magos les prometo
que me entiendan este año
si no cumplo, no hago daño
el otro año me baño.


sábado, 5 de enero de 2008

Ya vienen los 3 reyes magos

Graciela Lecube-Chavez

Ilustración del libro infantil Humphrey's First Christmas
escrito e ilustrado por Carol Heyer. www.carolheyer.com



No sé quién me gusta más de los tres,
pero como todos cargan lindos regalos
por los niños del mundo tan esperados,
me preparo a recibirlos con interés.

Ignoro qué es eso de incienso, mirra y oro
porque son regalos que vienen desde lejos
en el tiempo de camellos con dorados lomos,
pero sí sé que tienen fama de ser un tesoro.

Estos reyes van tras una estrella especial,
buscando a los niños que se portaron bien
para llenar sus zapatitos en un santiamén
con más regalos que medallas de general.

Después de dejar sus ofrendas codiciadas,
Melchor, Gaspar y Baltasar vuelven al Oriente
de donde viajaron, a dar más de un presente
a los niños que siguen creyendo en las hadas.

viernes, 4 de enero de 2008

Trabalengua

Por María Rico, autora invitada



El chaval charlatán y chismoso

charla con el chamaco chino

que chapotea en el charco

al chocar la chalupa

de choclos y chayotes.

jueves, 3 de enero de 2008

Pablo Picasso

Pablo Picasso "Los Tres Músicos" 1921



Por Mara Price

Pablo Ruiz Picasso fue un hombre con muchos talentos artísticos. Nació el 25 de octubre de 1881, en Málaga, España, hijo de Don José Ruiz Blasco y María Picasso.

Su madre contaba que la primera palabra de Picasso fue “piz, piz” para decir lápiz, objeto que siempre pedía. Aprendió sus primeros dibujos y sus primeros trazos en el estudio de su padre, que era pintor. A los cuatro años, Picasso ya dibujaba animales con gran precisión. Picasso dijo en una ocasión: “Yo nunca hice un dibujo infantil, ni cuando era muy pequeño.”

En 1892, Picasso se inscribió en el Instituto Da Guarda, en la ciudad de La Coruña, donde su padre daba clases de arte. Su padre en ocasiones dejaba cuadros sin terminar y le pedía a su hijo que los completara. Una noche, cuando su padre regresó, encontró que Picasso había terminado de pintar las patitas de una paloma con extraordinaria precisión. Su padre, sorprendido, reconoció que su niño de 13 años era mejor pintor que él. Orgulloso y desesperado, le entregó los pinceles e hizo la promesa de nunca volver a pintar.

A los 14 años, Picasso pintó un extraordinario retrato de su madre. Su madre se preocupaba, porque su hijo no resaltaba en las materias escolares tradicionales. Pero se dio cuenta de que sería un gran artista.

En ese entonces, España pasaba por una crisis económica, política y social. Todo esto afectó al artista y su sentir se reflejaba en sus pinturas.

En 1895, ingresó a la prestigiada Escuela de Bellas Artes la Llotja, en Barcelona. Su examen de admisión lo terminó en un solo día. Los maestros, sorprendidos, lo llamaron “niño prodigio”, porque a todos los estudiantes les tomaba un mes terminar ese examen. Todo le era facilísimo de hacer, dándole tiempo de salir a conocer las calles de Barcelona, donde convivía con varios amigos.

En 1897, aún con problemas económicos, sus padres reconocieron su talento. Toda la familia, tíos y tías, decidieron ayudarlo a ingresar a la Real Academia de San Fernando. Esta era la más famosa escuela de arte en Madrid. Desmoralizado, se dió cuenta de que tampoco la Academia le demandaba trabajo. Al poco tiempo dejó esta escuela, a pesar del disgusto que le causó a su padre.

Cuando tenía 15 años, ganó un premio por su pintura Ciencia y Caridad en la Exposición de Bellas Artes en Madrid y una medalla de oro en las Exposición de Málaga.

Su amigo, Manuel Pallares, lo invitó a su pueblo en la sierra, llamado Horta de Ebro. Juntos, exploraron las montañas, platicaban sobre arte y pintaban paisajes por días enteros. Este fue un viaje que lo afectó para toda su vida. Ya de adulto, Picasso dijo, “Todo lo que sé lo aprendí en el pueblo de Pallares.”

En 1900 Picasso viajó a París, Francia. Su padre le compró el boleto de ida y vuelta. En París, Picasso exploró diferentes estilos de pintura. En la Época Azul, pintó cuadros tristes y con tonos azules; en la Época Rosa, pintó con tonos más claros, figuras de circo. Su arte fue influenciado por pintores como Pierre-Auguste Renoir, Degas, Henri de Toulouse-Lautrec, Paul Cezanne y Henri Matisse.

Después de haberse establecido como uno de los mejores pintores del mundo, creó nuevos estilos de arte, como el Cubismo, donde usaba figuras geométricas. También hizo esculturas, entre ellas La guitarra, y creó el primer collage del mundo, llamado Bodegón con asiento de rejilla, pegando al lienzo fotografías, recortes de periódico y pintura.

Picasso pintó Güernica, en 1937, en memoria de la destrucción de este pueblo durante la guerra civil en España.

Pablo Picasso, hombre de muchos talentos artísticos, murió el 8 de abril de 1973, a los 91 años de edad. Nos dejó un gran legado; más de 20,000 trabajos de arte, entre ellos esculturas, pinturas, fotografías, alfarería y collage.

Sus obras se encuentran en diferentes museos del mundo.



Mara Price (Copyright 2008)
Todos los derechos reservados


miércoles, 2 de enero de 2008

Llegó el Nuevo Año


Llegó el nuevo año
y trajo mucho,
para vos,
para mí,
para todos.
Millones de sueños
y muchas ilusiones
en el corazón.
Las viejas tristezas
atrás se dejaron.
Con nuevas fuerzas
empezamos otra vez.
Llegó el nuevo año,
con un gran regalo,
un nuevo hermanito

en la casa esta.
Mi casa está alegre
y llena de flores.
Mi madre lo cuida,
la abuela también,
papá está contento.
Ya tengo con quien jugar,
ya no me aburriré.

Ya tengo con quien compartir
juegos, salidas y dulces.
El nuevo año me ha traído
un bello regalo.
Julián esta acá, conmigo.
Y yo estoy feliz.



Leticia Teresa Pontoni
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martes, 1 de enero de 2008

Adivina, adivinador

1






Voy por la mañana
toca una campana.
Llevo una mochila,
tengo que hacer fila.
Marcho hasta mi asiento
y guardo silencio.



2







No se le ve el fondo
aunque no sea hondo.
No trae pies ni patas
corre y no se cansa.
Con matas y rocas
se adorna su boca.



3







Camina sin pies
jamás al revés
y va dando vueltas
cerca a una muñeca.
Tiene media, cuartos
y da doce saltos.


Isabel Arraiza Arana