martes, 11 de marzo de 2008

LA TORTUGA Y EL CONEJO


Por Graciela Lecube Chavez
(Copyright 2008) Todos los derechos reservados


Una mañana soleada una tortuga y un conejo se toparon
a lo largo de una senda estrecha llena de vueltas y canales.
-- ¿Adonde vas tan apurado, conejo? -- No conversaron
porque el "orejudo" ignoró de la vieja tortuga sus señales.

Como la pobre estaba acostumbrada a arrastrar su casita
sin que nadie le prestara atención, respiró hondo y continuó
paso a paso como siempre hacía, ignorando la maligna risita
del conejo burlón, que se detuvo a ver cómo se las arregló.

Créase o no, ambos llegaron adonde querían llegar sin mayor
diferencia de tiempo. Mientras el conejo se detenía a criticar
lo que la tortuga hacía, ella por la ruta avanzaba sin temor,

concentrada en lo suyo, sin ocuparse en terceros y sin burlar
al conejo atrevido. -- La vida le enseñará que necesita el amor
de otros -- pensó ella con convicción -- si piensa en avanzar.

1 comentario:

html dijo...

a la madama graciela... cuanto disfruto de tus cuentos... que nosolo son cuentos, sino tambien reflejan la realidad... gracias graciela por la tortuga y el conejo... en esta etapa de nuestras vidas nos sentimos orgullosas de ser tortugas, pero seguimos adelante como los conejos... gracias mil tu seguidora de cayo largo, feli