lunes, 31 de diciembre de 2007

Feliz 2008

Por René Colato Laínez


Imprime y colorea



¡Hoy en mi casa todos quieren celebrar!
-Yo no olvido el año viejo- no paran de bailar.
Lo que les dejó el año todos se ponen a contar:
-Graduaciones, el bebé, la olla para cocinar,
la mascota, los zapatos, la ropa para desfilar.

Yo me siento en un taburete.
Me dejó el año dos mil siete:
-Un granito en un cachete,
un viaje en un cohete,
y un magnífico juguete.

Las uvas se han terminado.
Las campanas ya han sonado.
Todos quieren para el año ya empezado:
-Una casa, un trabajo nuevo, el carro soñado,
una dieta que funcione y pegarle al gordo anhelado.

Yo me pongo mi sombrero jarocho.
Quiero para el dos mil ocho:
-Conocer la casa de Pinocho,
cocinar un sabroso sancocho,
y comerme un gran bizcocho.


domingo, 30 de diciembre de 2007

Mi ‘manita

Por Amy Costales, autora invitada
http://www.amycostales.com/


Mi ‘manita Fer tiene tres años nomás
Habla inglés y español y no se calla jamás
A la hora de dormir brinca en la cama
Y rehusa y rehusa ponerse el piyama.
Pero si yo finjo estar bien dormido
Después de un rato se acurruca conmigo
Me abraza y suelta un gran suspiro
Y por fin se duerme sin gemido.

Ma abraza y pronto se pone a soñar
Y sé que una hermanita es para cuidar.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Estampitas

Por Graciela Lecube-Chavez

1


Jugando en la playa estaba
cuando en la arena mojada
un caracolito encontré.
Lo miré. Me miró. Dijimos
"¡Hola!" y enseguida
nos pusimos a jugar
como buenos amigos.
Yo gritaba. Él saltaba.
¡Qué emoción! De pronto
el cielo se puso oscuro.
Nos quedamos solos
pero nos dio igual.
Mamá me vino a buscar
y mi amigo volvió al mar.


2


ADIÓS papitas fritas,
hamburguesas,
caramelitos, quesos
de muchos tipos
y sodas sin azúcar
para mantener sanas
mis pobres tripitas.

ADELANTE manzanas,
peras, uvas, naranjas,
brécoles, ajo, cebolla,
ajíes y zanahorias,
huevos, cacahuates
y leche con poca grasa,
cereales y tomates
que empecé a comer
hasta sin sentir ganas
para ponerme al día.


AHORA ¡oh, placer!,
así me gusta comer
y si dudas, con probar
podrás por ti ver.


3


La manzana y las fresas
son de un rojo vivo,
la naranja como azafrán
y la banana, amarilla,
el kiwi es verde oscuro
y las uvas de color azul.
Juntos en la frutera
forman un arco iris
de lindos colores
y ricos olores.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Traumatropo




TRAUMATROPO - Juguete Óptico
Por Mara Price


Material:

1. cartulina blanca (10 cm. cuadrados)
2. lápiz
3. colores
4. tijeras
5. cordón (40 cm.)
6. perforadora de papel

Instrucciones:

1. Dibuja un círculo de aproximadamente 8 cm. (centímetros) de diámetro en una cartulina blanca. Puedes trazarlo con un compás, o utilizar un vaso.

2. Corta el círculo con las tijeras.

3. Dibuja un pez y coloréalo (Figura 1}. Los colores permiten ver la imagen con más claridad.

4. Ponlo boca abajo y dibuja en el lado opuesto la pecera con burbujas (Figura 2).

5. Marca dos puntitos en el centro de los lados opuestos del círculo, aproximadamente a ½ cm. de la orilla. Perfóralos con una perforadora de papel o pídele a un adulto que te ayude ha hacer las perforaciones (Figura 3).

6. Corta el cordón de 40 cm. a la mitad. Pásalo por cada una de las perforaciones
(Figura 4).

Cómo funciona:

Para que el traumatropo funcione, detén entre tus dedos cada extremo del cordón y gíralo muchas veces. Al terminar, estíralo suavemente conservando cierta tensión. Esto permitirá que el disco gire enredándose y desenredándose. Fija tu vista en la imagen y verás que mientras gira el disco, parece que el pez está dentro de su pecera. Mientras más rápidamente gire el disco con mayor claridad se verá la ilusión.

Para tu siguiente traumatropo, dale vuelo a tu imaginación. Puedes dibujar un sinnúmero de imágenes, como un gato siguiendo a un ratón, o un pájaro dentro de su jaula.
Mara Price (Copyright 2007)
Todos los derechos reservados

miércoles, 26 de diciembre de 2007

!Oh, la Navidad!


Como llegó se fue,
tan rápidamente.
Fugaz como una estrella
rápido pasó.
Y llenó de risas y de
alegrías mi alma y
mi hogar.
¡Oh, la Navidad!
El ambiente está perfumado
de azahares y rosas.
La familia reunida, juntos
a la mesa compartió el pan.
Dulces rebanadas, turrones
y dulces chocolates para el
paladar.
¡Oh, la Navidad!
Con muy pocas cosas tú puedes
pasar lindas Navidades con
mamá y papá.
¡Oh, la Navidad!
Cuando hay amor, todos juntos
se divertirán.
¡Oh, la Navidad!




Leticia Teresa Pontoni

martes, 25 de diciembre de 2007

La Navidad verdadera

por María Pérez, Autora Invitada




Borinquen se viste de verde,
Celebra las navidades,
y sus hijos muy ufanos,
prepararan actividades.
---
Ese aire navideño,
se adivina en nuestros lares,
los pajaritos muy alegres,
dejan escuchar sus cantares.
---
¡Qué gozo Señor yo siento,
es tu presencia en todas partes!
La época a Tí te anuncia.
¡Reconciliémonos con el Padre!
---
Que Dios nacido en Jesús,
se adueñe de nuestro corazón,
escuche nuestro clamor,
y visite los hogares.


Algo sobre la Navidad en Puerto Rico

En Puerto Rico, la Navidad es tiempo de celebrar y compartir. Se reúnen las familias, y los que están lejos, vienen de visita para no perderse las fiestas.

En todas las fiestas de Navidad se sirve la comida típica puertorriqueña. Se saborea el famoso pastel puertorriqueño (especie de tamal hecho de masa de verduras que se envuelve en hojas de plátano,) lechón asado, arroz con gandules, y de postre, majarete.

Otra costumbre para esta época en la Isla, son las parrandas, asaltos o trullas. Un grupo de personas despierta a sus amigos en la madrugada gritándoles: ¡Asalto! Luego comienzan a cantar hasta que el dueño de la casa les abre la puerta y los deja pasar. Ahí comienza la fiesta. Acompañados del cuatro puertorriqueño, el güiro, las maracas, las pleneras y los tambores, se canta música típica. Cantan versos, llamados décimas y bombas, que alegran la fiesta. Todos cantan y bailan. El dueño de la casa los invita a comer y tomar algo. Y en muchas ocasiones, se une al grupo para ir a "asaltar" la próxima casa.

Dicen que la Navidad más larga es la puertorriqueña. Las fiestas y parrandas se prolongan hasta después del Día de Reyes (6 de enero).


domingo, 23 de diciembre de 2007

Mariquita María

Autor Anónimo
Contribución de María Rico

Imprime y colorea

Mariquita, María
¿dónde está el hilo?

-Madre, las cucarachas
se lo han comido.

-Niña, tú mientes,
que las cucarachitas
no tienen dientes;
anda, embustera,
que las cucarachitas
no tienen muelas.

sábado, 22 de diciembre de 2007

La nieve y yo

por Graciela Lecube-Chavez

Imprime y colorea


La nieve cayó a montones

y cubrió de blanco el buzón,
los árboles, varios camiones
y a Pepe, mi perro grandulón.

Aunque tengo cinco añitos
vuelvo loca a mi linda mamá,
cuando me escapo despacito
y con la nieve me pongo a jugá.

Me revuelco como chanchito,
y me río y me hago el sordo
cuando mamá pega un grito
enojada al ver cómo me porto.

Como por hoy no hay escuela,
haré rueditas bien congeladas
con rayitos imitando espuelas
para que sean muy admiradas.

Pero antes voy a probarlas
aunque la lengua me congele,
y si Pepe insiste en robarlas
el hocico se mojará si las huele.

La nieve se parece al helado
de crema porque blanca es
y se derrite de lado a lado
en menos de un dos por tres.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Lo que significa la Navidad para mí

por Rosa Ocampo

Para mí, la Navidad significa un tiempo especial. Es el día que Dios nació y nos reunimos con nuestras familias y tenemos una gran fiesta. Antes de la fiesta, vamos a comprar regalos para los intercambios y para regalar a las personas que son muy importantes para nosotros.

¡Por fin es diciembre 24, ya va empezar la gran fiesta! De primero es comer los deliciosos tamales y el ponche calientito. Después, quebramos las piñatas y hacemos los intercambios. Cuando me dan mi regalo me siento nerviosa porque tengo miedo que no me vaya a gustar.

Ya se acabó la gran fiesta, pero cuando llegamos a la casa, yo sé que va a haber más regalos. Cuando mi mamá abre la puerta, todos corremos a abrirlos y hacemos un tiradero. En la mañana tenemos que limpiar. Ya se acabó la Navidad pero todavía queda la fiesta de Año Nuevo.

por Aracely Gamboa

Para mí, antes que hiciera mi Primera Comunión, esperaba la Navidad para que Santa Clos me trajera juguetes y ropa. Pero ahora sé que es un día especial, que es cuando el niño Jesús nació.

Por eso en mi casa ponemos el Nacimiento debajo de un gran árbol. Le ponemos luces y se mira bonito. Decoramos la casa pero también tiene que estar muy limpia y eso es muy trabajoso. Al final acabamos y toda la familia viene, y se reúne. Comemos birria, tamales, menudo y pozole. En la noche quebramos tres piñatas llenas de dulces. Ponemos música y todos se ponen a bailar. A la medianoche, suenan las campanas de la iglesia bien recio y abrazamos a toda la familia. En la mañana vamos a misa para dedicar ese tiempo a Jesús, y también hacemos Posadas. Esto es lo que significa la Navidad para mí.

Estos ensayos fueron escritos por la clase de quinto grado de Mr. Trujillo en la escuela primaria Garfield, en Phoenix, Arizona. Gracias por su contribución a Los Bloguitos.

jueves, 20 de diciembre de 2007

De Gatos y Caritas Windows

Illustrado por Mara Price

Mara Price (Copyright 2008)
Todos los derechos reservados

Era medianoche cuando se apagaron las luces de toda la casa y grandes y chicos se fueron a dormir. “Mimosa”, la gatita de angora, se acurrucó perezosa sobre el mullido almohadón. ¡Por fin podría descansar! De pronto algo la sobresaltó haciendo que se pararan sus pequeñas orejas en señal de alerta. Fastidiada fijó sus verdes ojos sobre la mesa de la computadora, donde una lucecita se prendía y apagaba. Instantáneamente se escuchó una alegre risita.

¡Oh nooooo! ¡ya empezamos! – rezongó con un bufido de impaciencia mientras se enroscaba aún más apretando su cabeza contra el almohadón. Escuchó otras risitas juguetonas que se sumaban a la primera. ¡Sabía quienes eran! El pequeño ratoncito de la computadora y sus amigas, las Caritas Windows, que seguramente comenzarían a jugar como lo hacían todas las noches.

La pantalla de la computadora se encendió brillando en la oscuridad y desde un costado comenzaron a descolgarse las diferentes caritas entre risas y empujones, mientras el travieso mouse saltaba de impaciencia y alegría al ver a sus compañeras de juegos.

La gata enfurruñada movió la cola de un lado a otro en señal de enfado, queriendo espantar a los molestos que no la dejarían dormir, pero no tuvo suerte.
Mimosa se desesperó lanzando un maullido escalofriante en su afán de asustarlas, pero lo único que logró fue que desde la habitación de los mayores se escuchara un grito amenazándola con sacarla afuera y eso no, no señores, ella quería dormir cómoda en su mullido sillón.

Sabía lo que ocurriría, esas bulliciosas bailarían, reirían y jugarían toda la noche. Algunas eran verdaderos demonios; audaces querían escapar por los ventanales para jugar en el jardín, pero el controlador teclado las rescataba y ponía en su lugar con un gruñido, ya que temía que algún sapo las comiera al verlas tan gorditas y apetitosas.

Mimosa pensó seriamente en comérselas ella, pero solamente para que no molestaran más. Aunque a decir verdad, jamás podría hacerlo, ella era una gata educada, comía comida especial para gatos y tomaba leche descremada.

Era tanta la algarabía que la sufrida gata no entendía cómo los mayores de la casa no escuchaban nada. Los niños, cuando no se acostaban muy cansados y se dormían profundamente, solían escuchar y aparecían en la sala semidormidos y descalzos. Rápidamente se unían a los juegos, comenzando a reír y correr, tratando de atrapar alguna de las escurridizas y saltarinas caritas. Ahí sí que los padres despertaban. Enojados los llevaban de una oreja a la cama, pero sin percatarse de las extrañas presencias.

Cuando los pequeños querían contar durante el desayuno su aventura nocturna, la madre y el padre se reían de su imaginación y amenazaban con dejarlos sin postre una semana si no dejaban de levantarse a medianoche.


Está comprobado que los adultos son ciegos y sordos - pensó Mimosa mientras trataba de sacudirse de su nariz una carita sonriente que le guiñaba un ojo, mientras otra carita con pinta de diablito le hacía cosquillas en su felpuda barriga provocándole involuntarios ronroneos –solamente los animalitos y los niños vemos lo que verdaderamente ocurre a nuestro alrededor.

Resignada, abandonó su cómodo almohadón y se dispuso a jugar ella también, corriendo una carita con forma de corazón que saltaba invitadora entre los sillones.


Y colorín colorado, este cuento sin hadas y duendes se ha acabado.


por María Magdalena Gabetta(Copyright 2008)
Todos los derechos reservados
Argentina
Autora Invitada


miércoles, 19 de diciembre de 2007

Tratemos de cuidarnos y cuidar a los demás


Muchos accidentes ocurren en todo el año, pero especialmente cuando hay algún tipo de celebración muy importante (Navidad, Año nuevo etc.) Hay que promover la seguridad al conducir un automóvil en nuestras rutas y calles. Las tragedias aumentan día a día y enlutan a muchas familias. Tengamos presentes los siguientes consejos:


1. Llevar cinturones debería ser algo hecho de manera automática cuando se sube a un auto, es una manera de prevenir accidentes mortales, y está probado. Entonces no lo dude. ¡Póngaselos!

2. Si está cansado, no maneje. El estar fatigado puede conducirlo a la muerte y no tan sólo a usted, sino también a familiares y amigos.

3. Conduzca a la defensiva. Espere que otros pasen las señales. Usted sea paciente, prudente ante cada semáforo, y espere su momento para seguir.

4. Asegúrese de que sus llantas estén infladas correctamente. Además, lleve siempre en su auto las herramientas apropiadas, por si tuviera que cambiar un neumático.

5. Lleve un equipo de emergencia, señales fluorescentes, y un botiquín de primeros auxilios.

6. Realice chequeos rutinarios para mantener su auto en buenas condiciones (frenos, mangueras, cinturones, líquidos, limpiaparabrisas, luces de dirección, faros delanteros, etc.)

7. No se debe permitir que los niños se sienten en la parte delantera. No se olvide de ponerles el cinturón de seguridad.

8. No suba a un auto manejado por alguien que esté ebrio.

9. Use casco si anda en moto o en bicicleta. Cuide su vida.

LETICIA T. PONTONI

martes, 18 de diciembre de 2007

Comiendo tembleque



Si sabe a coco y canela
y es blanco, como la leche,
si te endulza hasta las muelas
y hace temblar tus cachetes...

¡Estás comiendo tembleque!

Si al llegar a tu barriga
te hace formar un julepe
si ya no quieres parar
de bailar ni de moverte...

¡Estás comiendo tembleque!


El tembleque es un rico postre puertorriqueño. Puedes encontrar la receta en
www.elboricua.com.

~Isabel Arraiza Arana

lunes, 17 de diciembre de 2007

Las posadas

por René Colato Laínez

pintura de Carmen Lomas Garza
www.carmenlomasgarza.com


Las posadas se celebran del 16 al 24 de diciembre. Cada noche, un grupo de personas se divide en dos grupos. Un grupo se mete adentro de una casa mientras que el otro grupo toca la puerta y canta pidiendo posada. Al final de la canción, el grupo que está afuera es recibido en la casa y todos juntos tienen una fiesta navideña. Las posadas representan el peregrinaje de José y María mientras buscaban un lugar donde pudiera nacer el niño Jesús.

Esta es la fecha perfecta para que tu también organices una posada. Forma dos grupos de personas. El grupo que esté afuera canta el texto en rojo. Las personas que estén adentro de la casa cantan el texto en verde. Al final todos cantan el texto en azul y a divertirse. Feliz Navidad.

En el nombre del cielo,
os pido posada,
pues no puede andar
mi esposa amada.

Aquí no es mesón
sigan adelante
yo no puedo abrir
no sea algún tunante.

Venimos rendidos
desde Nazaret;
yo soy carpintero
de nombre José.

No me importa el nombre
déjenme dormir
pues ya les he dicho
que no voy a abrir.

Posada te pide,
amado casero,
por sólo una noche,
la Reina del Cielo.

Pues si es una reina
quien lo solicita,
¿cómo es que de noche
anda tan solita?

Mi esposa es María,
es Reina del Cielo
y Madre va a ser
del Divino Verbo.

¿Eres tú, José?
¿Tu esposa es María?
Entren, peregrinos,
no los conocía.

Dios pague, señores,
su gran caridad
y los colme el cielo
de felicidad.

Dichosa la casa
que alberga este día
a la Virgen Pura
la hermosa María.

Todos
(mientras se abren las puertas)

Entren Santos Peregrinos,
reciban este rincón,
aunque es pobre la morada, la morada,
os la doy de corazón.

domingo, 16 de diciembre de 2007

Trabalengua

Por María Rico, escritora invitada

Imprime y colorea



Por la calle Carretas

Pasaba un perrito;

Pasó una carreta,

Le pilló el rabito.

Pobre perrito,

Cómo lloraba

Por su rabito.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Tus juguetes

por Graciela Lecube-Chavez

El osito de peluche,
olvidado se quedó
debajo de un sillón.
Su lugar es juntito
a tu corazón.

¿Dónde se metió
el barquito azul
regalo de tío Tom?
Anda sin timón
de un lado a otro,
ágil como un ratón.

Debajo de la cama
el trompo ronca
con el acordeón,
y el piano sin teclas
reposa en un rincón.

Llegas tú. Con amor
los pones de a uno
en un gran cajón,
donde quedarán
hasta que vengas
a buscarlos con
ansias de juguetón.

viernes, 14 de diciembre de 2007

La Gritería

por Christianne Meneses Jacobs (Copyright 2007)
Todos los derechos reservados

Llego el último día de noviembre. ¡Yupi! Ese era el día en que mi abuela decoraba su altar a la Virgen María, la Inmaculada Concepción de María, patrona de Nicaragua.

Me gustaba sentarme a ver a mi abuela decorar su altar de azul y blanco como la bandera nicaragüense. Colocaba una tela de velvet azul detrás de la imagen de la Virgen como una cortina y una tela de velvet blanca sobre la mesa donde descansaba la Virgen. Una media luna y estrellas plateadas colgaban de la tela azul, semejando el cielo. Lindas flores rojas de nochebuena adornaban el altar a la Virgen en forma de media luna. Lo último que se le ponía era su corona y su velo. ¡Que bella se veía! Toda una reina. Siempre me sentía orgullosa del altar que mi abuela decoraba para la Virgen. Lo hacía con mucho amor, fe y devoción.

El primer día del novenario (un librito de oraciones a la Virgen que dura nueve días) se le hacía una reverencia a la Virgen y se le colocaba su propio rosario en sus manos. Chicos y grandes nos sentábamos alrededor de mi abuela a rezar la novena a la Virgen. Era un momento muy sagrado, pues mi abuela hasta se olvidaba de que se estaba perdiendo de su novela preferida.

Todos muy ansiosos esperábamos el 7 de diciembre, día de la Gritería. Esa noche todos los feligreses salían a las calles a admirar los altares y a cantar a la Virgen. Las personas decoraban sus jardines convirtiéndolos en altares y ofrendas a la Virgen. Cuando terminábamos de cantar gritábamos: “¿Quién causa tanta alegría? ¡La Concepción de María!” Por eso la celebración se llama la Gritería. Las amas de casa salían con una canasta ofreciendo a todos los presentes limón dulce con banderitas de colores, caña de azúcar, gofios (dulce hecho de pinol), cajetas de leche y de coco, un refresco muy delicioso hecho de maíz fermentado, y si teníamos suerte, nos daban nacatamal (un tamal grande de cerdo que es una comida típica de Nicaragua). Caminábamos de casa en casa cantando a la Virgen y admirando los altares. Me acuerdo que me daba mucha alegría ver a todos los niños del barrio jugando en las calles, cantando, cambiando limones dulces por caña de azúcar y corriendo por las calles con luces de Bengala.

Algunos pueblos llevaban a la Virgen en procesión hasta la iglesia. Otros pueblos y comunidades organizaban concursos y les daban premios al altar mejor decorado y más popular. Me han contado que antes de que yo naciera, mi abuela había ganado varios de estos concursos.

Esta era la mejor manera de empezar diciembre. Todo el país se llenaba de alegría y música. También era la época seca y el clima era perfecto para esta celebración a la Virgen, bailar en las calles y gritar “¿Quién causa tanta alegría? ¡La Concepción de María!” contestábamos mientras masticábamos la caña de azúcar y pelábamos los limones dulces.

La Gritería sigue siendo la festividad más alegre de diciembre para todos los nicas.

jueves, 13 de diciembre de 2007

A Puerto Rico


María A. Pérez Santiago, Autora Invitada



Vivo en una islita
tan linda como el cristal.
Algunos la llaman “Preciosa”
por que el bardo le cantó.

Su historia es muy antigua,
tan vieja como Colón,
quien fue en busca de “Las Indias,”
y a nuestra Isla arribó.

¡Qué orgullo es ser Boricua!
Aquí nadie es advenedizo.
Mi Tierra a todos recibe
Dios bendiga nuestra unión.

Al pensamiento de Borinquen,
tierra de fuego y amor,
derramen todos su aroma,
conquistándonos con su amor.



miércoles, 12 de diciembre de 2007

LA FLACA QUE VUELA

Ilustracion Mara Price (Copyright 2007)
Todos los derechos reservados
LA FLACA QUE VUELA

El viento la empuja.
¡Qué travieso es!
Pimba para allá,
Pimba para acá.
Ya la va cargando
por anchos caminos,
y la va llevando
por largos caminos.
Se vuela el sombrero,
se vuelan las cintas
de su cabellera.
¡Qué gran pillo es!
El viento la lleva,
la mueve, la inclina,
a esa pobre flaca,
que tan flaca es.
Que pasó volando por
el aire fresco.
¡Allá va Isolina
dicen los del pueblo!
Ya se acostumbraron
a verla pasar.
El viento la lanza
Y juega con ella.
¡Qué travieso es!
Pasan las hojas
volando, volando.
Pasan papelitos,
volando, volando.
¡Y nuestra flaca
Isolina también!

LETICIA TERESA PONTONI
Copyright 2008
Todos los derechos reservados

12 de diciembre- Día de la virgen de Guadalupe

martes, 11 de diciembre de 2007

El faro y la ballena

Isabel Arraiza Arana
Ilustrado por Bianca Arana (a los 7 años)


Con recelo y con enfado
veía la ballena al faro.

—¡No me deja descansar
su luz en medio del mar!—

Se escuchaba cada noche
de la ballena el reproche.

Mas el faro, sin descanso,
con su luz guiaba los barcos.

Cada nave y timonel
apreciaba el faro aquel.

Una noche a la ballena
le cantaron las estrellas.

Viendo al cielo, enajenada,
no advirtió que se alejaba.

Ahora estaba en alta mar
y no sabía regresar.

-Estrella, tú desde arriba,
¿ves mi casa, mi familia?-

La ballena preguntaba
un poco desconcertada.

Pero en la noche tan negra
nada podía ver la estrella.

Hasta que una luz, de pronto,
vio dar vueltas como un trompo.

—¡No se cansa de correr!
¿Querrá jugar de esconder?—

Se preguntaba la estrella
al notar la luz aquella.

-¡El faro! ¡La luz que guía!
¡Faro, rey de travesías!-

Gritó alegre la ballena,
—¡Es el faro quien destella!—

Ya aunque no pueda dormir,
no hace más que sonreír.

Feliz juega en alta mar,
mira el faro al regresar.

lunes, 10 de diciembre de 2007

El burrito sabanero

Mi canción favorita de la navidad.

Con mi burrito sabanero, voy camino de Belén.
Con mi burrito sabanero, voy camino de Belén.

Si me ven, si me ven, voy camino de Belén.
Si me ven, si me ven, voy camino de Belén.

El lucerito mañanero, ilumina mi sendero.
El lucerito mañanero, ilumina mi sendero.

Si me ven, si me ven, voy camino de Belén.
Si me ven, si me ven, voy camino de Belén.

Con mi cuatrito voy cantando, mi burrito va trotando.
Con mi cuatrito voy cantando, mi burrito va trotando.

Si me ven, si me ven, voy camino de Belén.
Si me ven, si me ven, voy camino de Belén.

Tuqui tuqui tuqui tuqui,
tuqui tuqui tuqui ta.
Apúrate mi burrito,
que ya vamos a llegar.

Tuqui tuqui tuqui tuqui,
tuqui tuqui tuqui ta.
Apúrate mi burrito,
vamos a ver a Jesús.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Mi hermanito

por Amy Costales, escritora invitada
www.amycostales.com

Panchito y su hermano


Cuando mi hermanito no quiere dormir
Me acuesto con él y le hago reír.
Se llama Francisco pero le decimos Panchito
O Papi Chulo porque es bien bonito.
Sus ojos son negros, su pelo se para,
Me da palmaditas en la espalda.
Me toca la cara, me jala, me besa
Mientras yo le sobo y sobo la cabeza.



* * *


Amy Costales es la escritora de los libros bilingües:
Abuelita Full of Life/ Abuelita llena de vida
Hello Night/ Hola noche
Lupe Vargas and her Super Best Friend/ Lupe Vargas y su mejor amiga

sábado, 8 de diciembre de 2007

Sueños de niño

por Graciela Lecube-Chavez



Anoche soñé que por el cielo volaba
en un bello avión que no tenía alas...
pero era el sonriente Santa Claus
que con su ¡Jo-Jo-Jo! me empujaba.

¡Navidad! Este año más te quiero
si me traes unos pijamas calentitos,
dulces, zapatitos, una linda mascota
y una pelota de cuero verdadero.

Cuando desperté y vi la sala pelada,
sin arbolito, sin juguetes, sin nada...
cerré los ojos y volé al cielo estrellado
porque con mis sueños me bastaba.

viernes, 7 de diciembre de 2007

La Virgen que suda

La Virgen que suda
por Christianne Meneses Jacobs (Copyright 2007)

Todos los derechos reservados

En una silenciosa noche llena de luz, nos enteramos de la noticia del día: unos creyentes anunciaron a la prensa de que la estatua de la Virgen María, que tenían en su altar, empezó a sudar por sí sola. ¡Un milagro! Todos en mi casa nos pegamos al televisor para escuchar todos los detalles del milagro. Se hizo tarde y me enviaron a la cama. A mi tierna edad de nueve años, no me explicaba cómo una estatua pudiera sudar. La única explicación era que fuera un milagro. Por fin me quede dormida de tanto pensar.

El noticiero seguía transmitiendo la noticia del milagro varios días después de que ocurrió. Realmente era algo insólito. Creyentes de todos los pueblos del país se dieron cita en la casa donde el milagro estaba ocurriendo. Miles de personas llegaban a arrodillarse ante la estatua y a verificar por sí mismos si en realidad sudaba.

Mi abuela, la mujer de más fe que he conocido en mi vida, decidió que iríamos a ver a la Virgen que suda. Mi mamá, mi abuela, mi hermano y yo nos subimos al auto y emprendimos el viaje a darle nuestros respetos a la Virgen. Mi abuela se aseguró de que todos lleváramos una bolita de algodón para recoger el sudor de la Virgen. ¡A mí me pareció asqueroso! Mi abuela me regañó y me dijo que era el sudor sagrado de la Virgen.

Llegamos al lugar indicado donde había música católica, niños jugando y vendedores ambulantes. Todos nos pusimos en fila para esperar nuestro turno. Finalmente, después de varias horas, llegamos ante la imagen de la Virgen que suda. ¡Era cierto! La Virgen María estaba sudando. Mi abuela cayó de rodillas y rezó una oración. Todos pusimos nuestras bolitas de algodón en la estatua para recoger su sudor. Todos estábamos convencidos de que era un milagro. Mi abuela nos pidió que guardáramos nuestra bolita de algodón en un lugar seguro. Ella decidió guardarla en su rebozo.

Nuestra vida regresó a la normalidad, aunque la Virgen seguía sudando. Una tarde, mi abuela decidió hacer buñuelos para todos sus nietos. Empezó a freír el aceite pero no se dio cuenta de que se calentó mucho y empezó a pringar. Unas cuantas pringas de aceite caliente le cayeron en su cara. El ardor era muy fuerte, pero nunca sacó una lágrima. Con mucha calma se sacó su algodón de la Virgen que suda y se lo puso en su cara, donde le ardía. Unos segundos después, el ardor había desaparecido. ¡Un milagro! Mi abuela dio las gracias a la Virgen, rezó una oración y siguió cocinando sus buñuelos. ¡Yo me quede boquiabierta! ¿Cómo puede ser posible?

Varias semanas después de lo ocurrido, los noticieros daban la noticia de que todo era una farsa. La Virgen María que suda no sudaba de verdad. No era un milagro. Los dueños de la estatua, que era de yeso, la pusieron en un congelador por varias semanas. Al sacarla y dejarla en un lugar cálido, el yeso empezó a producir el efecto de condensación. Me enojé de que nos mintieran de esa manera, y tiré mi bolita de algodón en el bote de basura. Mi abuela no dijo nada. Continuó guardando su bolita de algodón y teniendo fe en sus creencias. Lo que no me explico, es cómo fue que la bolita de algodón sanó rápidamente el ardor del aceite caliente que le cayó a mi abuela en su cara. La única explicación que encuentro es que su fe hizo el milagro. Ese día presencié un verdadero milagro. Y aprendí que en la vida hay que tener fe, no sólo religiosa, pero fe en las metas que nos proponemos.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Peanut Butter- Crema de cacahuate

Autor invitado: Joaquín, 8 años
Sur de California
Estudiante de la escuela University Elementary School – UCLA.


Ilustración: Laura Lacámara


Peanut Butter
(Crema de cacahuate)

Le decíamos “Peanut Butter”. Lo único que comía eran sándwiches de crema de cacahuate (“peanut butter”, por su nombre en inglés). Lo conocí el primer día de clases. La maestra le pidió que me diera un recorrido por la escuela. Después, fuimos a la zona de juegos a jugar balonmano. Ivy, el niño peleonero de la escuela, no se formó en fila y se metió en frente de todos.

-No puedes hacer eso- le dijeron todos los niños.

Sin importarle, se metió y jugó contra mí. Yo era el mejor jugador de mi grado. Ivy hizo trampa en el primer tiro al cruzar la pelota.

Le dije: -Estás haciendo trampa- El me pisó el pie.

“Peanut Butter” corrió a avisarle a la maestra y a acusar a Ivy.

La maestra le advirtió a Ivy -Si lo haces otra vez, no podrás jugar balonmano por dos días.

Después, Peanut Butter me dijo- No te preocupes, Joaquín, vamos por un sándwich de crema de cacahuate. Yo invito.

Al siguiente día, invité a mis nuevos amigos, Peanut Butter y Ivy, a mi cumpleaños de 8 años.



* * * * *

Este artículo fue publicado en Los Angeles Times el día noviembre 4 del 2007 en la sección Kids’ Reading Room. Fue traducido al español por Ernesto Durán.

Puedes leer el artículo en inglés haciendo un click aquí:


miércoles, 5 de diciembre de 2007

Las Señoras Migas


Las Señoras Migas

Andan por todos lados,
por las repisas,
el fregadero,
y por el sofá,
y por el suelo.
Debes llamar a la señora escoba,
ella sí te ayudará.
A limpiar y no ensuciar.
¡Uy! las hay por todos los rincones.
En muchos sitios y en los sillones.
Por los platos,
por todos lados.
Se mueven y buscan adonde descansar
antes que alguien las barra y
las cambie de lugar.
Son del pan,
de galletitas,
y de algún bizcocho,
que tu hermanita olvidó.
Migas dulces,
muy saladas que
el viento desparramó.
Si las barres enseguida
todo limpio quedará
y mamá muy feliz estará.
Y si, te lo agradecerá.

Leticia Teresa Pontoni

martes, 4 de diciembre de 2007

El Pollito Sombrilla

Imprime y colorea El Pollito Sombrilla
Ilustracion por Mara Price
Mara Price (Copyright 2007)
Todos los derechos reservados


EL POLLITO SOMBRILLA

por Isabel Arraiza Arana

Un pollito muy hermoso
con ojos azul turquesa
salió de donde empollaba
la linda gallina inglesa.

No podía creer su padre,
el señor Gallo Pelón,
que pegado a su cabeza
se le quedó el cascarón.

Cubría su cabecita
de plumitas amarillas.
Y así fue como al pollito
todos llamaron Sombrilla.

Con amor, mamá gallina,
abrió sus alas remeras,
e igual que a sus hermanitos
lo arropó debajo de ellas.

Los otros pollitos pronto
aprendieron a escarbar,
a correr unos tras otros,
picar frutas, y a volar.

Pero el pollito Sombrilla
iba caminando lento
y no se le hacía fácil
encontrase su alimento.

En su lento caminar
conoció a los caracoles
que vivían pegaditos
de las plantas y las flores.

Sombrilla aprendió con ellos
todo su cuerpo a guardar
cuando algo le daba miedo
o lluvia lo iba a mojar.

Además, tenía un talento
sin igual, el buen Sombrilla.
Con su piquito entonado
cantaba de maravilla.

Según pasaron los años
su cascarón se rompía
y una hermosa cresta roja
se lo tapó todo un día.

Aunque no pudo volar
Sombrilla ni antes ni ahora
despierta para cantar
feliz cada día a la aurora.




lunes, 3 de diciembre de 2007

En el último mes del año

Escrito por René Colato Laínez


En el último mes del año
pongo siempre mi arbolito
rodeado de mil foquitos
y de bellos regalitos.

En el último mes del año
coloco figuras de barro en mi nacimiento.
A San José, Virgen María y al niño Jesús contento
rodeados de mil pastores llenos de agradecimiento.

En el último mes del año
me uno a la posada y le hago compañía
a los pastores, a San José y la Virgen María
que buscan un buen lugar para llenarlo de alegría.

En el último mes del año
están mis grandes emociones,
regalos que Santa me da a montones,
fuegos artificiales, canciones y diversiones.

sábado, 1 de diciembre de 2007

¿Dónde están los árboles?


Por Sandra J. Kuilan Torres, Puerto Rico
Escritora Invitada


Toda la flora del Bosque siente respeto por los helechos. Ellos conocen la historia de los árboles. Son testigos de la evolución de esos maravillosos seres vivientes, capaces de producir su propio alimento.

—En la Era Carbonífera surgieron los helechos gigantes y los primeros arbolitos. En ese tiempo la Tierra era pantanosa, y nosotros, los helechos, formábamos bosques inmensos—, le decía un Helecho Gateador a su hijo pequeño.

La plantita escuchaba atentamente todo lo que le contaban los helechos mayores. Ella sabía que su especie era endémica. A veces la llamaban por su nombre científico: Trichipteris borinqueña.

Caía una leve llovizna cuando Helecho Gateador fue interrumpido. Lo que ocurrió fue inesperado y ninguno de los helechos pudo reaccionar. Las manos de un hombre arrancaban de raíz al pequeño Gateador.

—! Que sucede! ¿Adónde me llevan?— gritaba desesperada la plantita.

Nadie pudo evitar el secuestro. El Sol se ocultó entre las nubes grises del cielo. Todos estaban abochornados porque no pudieron evitar que el pequeño Gateador fuera arrancado.

—No somos culpables de nada. Es la mano del hombre la que nos lo ha quitado—, dijo un Helecho Gigante para tranquilizarlos. No era la primera vez que un helecho era llevado del bosque. Lo único que podían hacer, era aprender bien su historia y repetirla adondequiera que fueran.

—Recuerden que somos ejemplo de supervivencia—, dijo el Helecho Gigante. Todos estuvieron de acuerdo. La lluvia cesó.

El pequeño Gateador había sido llevado a un lugar deforestado. Él sería el primero de un grupo de plantas cuya misión sería formar un jardín.

—¿Dónde están los árboles?— preguntó con enojo—. Pero nadie le contestaba.

Las mismas manos que lo arrancaron del lado de sus hermanos, lo sembraron y cuidaron por mucho tiempo. Pero esos cuidados no compensaban la ausencia de los árboles.

Todos los días el helecho preguntaba lo mismo: ¿Dónde están los árboles? Pensaba en su familia, que era grande y hermosa. Los extrañaba mucho.

Pronto creció, y sus esporas empezaron a liberarse. En cada espora creció una hojita y en cada hojita se formó una planta. Nuevas plantas de helecho crecían a su alrededor. El árbol comprendió que debía enseñarles todo lo que aprendió en el bosque.

Un jardín lleno de helechos llama la atención en medio del paisaje urbano. En cada espora está la semilla que responde a la pregunta: ¿Dónde están los árboles?