sábado, 27 de agosto de 2016

¿SER O PARECER?


Graciela Lecube Chavez

©  2016





En medio de la vorágine olímpica
surge una voz colectiva intetresada en saber por qué los atletas
sin excepción muerden la medalla de oro
apenas se confirma que la ganaron.
Años atrás las medallas de oro no eran de oro... ahora que lo son
de verdad, la muerden porque si los dientes dejan huellas,
las medallas no parecen ser de oro sino que lo son. Como dice
el dicho: “Al pan, pan y al vino, vino”
Nada de realidades ocultas, de mentiras por necesidad
ya que ser o parecer no es lo mismo.  Por dentro y por afuera
soy el mismo y lo mismo me pasa por delante y por detrás.
Me miren como me miren no quiero que haya diferencia,
que confundan una cosa por otra... que me crean ser una cosa
cuando en realidad soy otra...  parecer ser una
una hoja de algodón cuando en realidad soy
una servilleta de papel grueso.
Para mí sería terrible parecer un gato muerto
y en realidad ser el ratón
destinado a la parrilla.


jueves, 25 de agosto de 2016

Entrevista a la escritora argentina Gabriela Keselman





1) ¿Dónde naciste? Podes contarles más a los chicos.
Nací en Buenos Aires, una tarde de otoño, a la hora de la merienda. 




2) ¡Cuántos libros has escrito! ¡Qué talento! 
¡Gracias! He escrito alrededor de 50 libros de cuentos y un par de novelas cortas. Algunos se han traducido a otros idiomas (inglés, francés, japonés, coreano, portugués) y he obtenido dos premios del gran libro ilustrado en España en el 2006. 




3) ¿Desde cuando escribes?Escribo desde chiquita, pero nadie publicaba mis garabatos… Luego empecé a escribir en revistas, trabajé en prensa muchos años (Revista Ser Padres en Madrid) y publiqué mi primer libro en 1992. Y no he parado… 




4) ¿Alcanzaste tus sueños?
Alcancé algunos, pero todavía persigo otros tantos. Espero atraparlos, si se dejan. 




5) ¿Qué libros leías de pequeña?
Leía mucho. Me asombra los que se acuerdan de qué libros leían exactamente. Yo solo me recuerdo con libros en la mano, viviendo otras vidas a través de sus páginas. 




6) ¿Qué le dirías a un niño que sueña con ser escritor?Le diría que persiga su sueño, que lo sueñe mil veces, que no lo abandone, que luche con alegría, que mantenga su deseo, que lo convierta en realidad. 




7) ¿Las musas siempre te acompañan?
Uy, no. A veces se toman vacaciones y se esconden. Y por más que las busco no doy con ellas. Pero al fin, vuelven, siempre vuelven. O mandan a alguien… 




8) ¿Qué piensas de los libros electrónicos?No tengo una opinión formada al respecto. Supongo que es un soporte nuevo que hay que evaluar todavía. 




9) Envíales un mensaje a los chicos que visitan Los Bloguitos cada día.Les digo que lean, que escriban, que dibujen, que jueguen, que rían, que imaginen, que bailen, que canten, que amen a los demás… Que sean siempre creativos con su vida. ¡Que vuelen junto a sus sueños! 
Pueden visitar su sitio web en: www.gabrielakeselman.com






Muchas gracias por tus palabras. 




Leticia Teresa Pontoni. 

miércoles, 24 de agosto de 2016

OTRO MÁS EN LA LISTA




¿Saben que significa la palabra “empatía”? Bueno si no la conocen vayan rápido a google o al viejo diccionario que ya casi ni se usa y búsquenla. O en el sitio web de la Real Academia Española www.rae.es
Les digo que colocarse en el lugar de otro es muy difícil. Eso es la empatía.

Pensaba en los niños que pasan días y días esperando que alguien los adopte en los orfanatos del mundo. Sueñan con tener una mamá y un papá que los espere cada día al llegar de la escuela o de jugar, que los regañe, que los cuide cuando están enfermos, que los quiera, que los mime, que les compre un juguete, que los lleve a pasear.
No debe ser fácil ponerse en el lugar de un compañero que deja el orfanato porque alguien lo adoptó. Ser uno más de la lista no debe ser fácil.

Cuántos niños verán con ansias, nervios como uno de sus compañeros arma su bolsito con su ropa, algún juguete y se va a una nueva vida, a soñar…con que un mundo diferente los espera.

Ser otro más en la lista es demasiado triste. ¡¡Hagamos un mundo mejor para los niños del mundo!! Cuiden de los niños. Ellos son el futuro del mundo.

Y la familia que pueda adopte.


Leticia Teresa Pontoni.
© 
El dibujo es gentileza del dibujante estadounidense John Nez cuyo sitio web es: 

www.johnnez.com

martes, 23 de agosto de 2016

MELANCOLÍA ESTUDIANTIL


           
Graciela Lecube Chavez

©  2016





En la cama de su cuarto, Federico
en pijama de a cuadrItos, daba vueltas
y más vueltas sin poder dormir. 
Al otro día regresaba a la escuela para
acabar con la primaria, para después...
¿Qué pasaría después? La secundaria,
aprender a conducir, elegir una carrera,
vivir un romance con una estudiante,
su primera visita a Francia o Grecia, quizá...
el tiempo volaría como voló al comienzo
de su educación, déjándolo asustado
y confundido, cada vez peor. No estaba
preparado para ser todo un señor con barba,
bigotes y bastón. Yo necesito ver a Mami
por la tarde tras la reja del portón de la  escuela,
esperándome al final de clases. Mami, regresa,
mañana me quedo en casa. Busca a otro Federico
que vaya por mi, pero yo a la  escuela ¡NO VOY!


lunes, 22 de agosto de 2016

Sapiro Boca Negra

Azael Alberto Vigil

© 2016


En el bosque nebuloso de Montecristo, en las faldas del volcán Chaparrastique, el carnaval de sapos y ranas estaba a punto de comenzar. Era costumbre que todos los años se celebraba el día universal del anfibio. El evento se tornaba en ocasión especial para todos los sapos y ranas solteras en busca de pareja; ya que a la fiesta asistían los mejores prospectos del bosque, ríos y lagos. Sapiro Boca Negra, el sapito más apuesto de Montecristo, se alistaba con su traje pingüino de tres piezas, corbatín y sombrero, estaba seguro que conseguiría pareja. No podía cree lo lindo que se veía, pasó tres horas frente al espejo murmurando piropos y admirando su imagen.

-¡Esta noche alguien se enamorará de mí!- -¡Qué lindo eres Sapiro!-

Al llegar al carnaval, Sapiro observó emocionado como todos se divertían, bailando y cantando debajo de un gigantesco peñón. De repente entró Ranyra, la rana más bella de Sapilandia. Sapiro quedó flechado de amor al instante. Jamás se había sentido así. Estaba seguro que Ranyra era su alma gemela, pero no sabía como acercársele y decirle lo que sentía. Siempre que trataba de decir algo bonito, nunca le salía bien, y terminaba metiéndose en problemas. Allí estaba Sapiro frente a frente con Ranyra, no podía decir palabra, estaba casi mudo. Daba vueltas y vueltas desesperado en el mismo lugar. Los demás sapos, no muy amigos de Sapiro, lo observaban de reojo desde la distancia. Por fin se animó:

-¡Hola guapa! Me llamo Sapiro y soy el sapo más bonito de la región. Todos estos otros sapos son feos y carecen de virtudes, pero yo...Sapiro... soy el mejor. ¡Mírame nada más! ¡Mis ojotes, mis músculos, mi boquita perfecta, y mi suave cantar... ¡Croar, croar, croar! ¿Dime si soy lindo o no? ¿Anda no seas tímida? Dime que soy el sapo más lindo que has visto y que estás de mí enamorada. Se te echa de ver chiquilla. Yo ya ratos te estoy observando y me fijé como me estabas echando ojitos. ¿Sácame a bailar para que mis amigos se mueran de envidia, sí? A propósito, ¿cuál es tu nombre, belleza?

Ranyra se echó a reír a carcajada suelta al ver el atrevimiento de Sapiro, pero no quedó convencida. Ella era inteligente y sabía muy bien cómo tratar a tipos como Sapiro. Ranyra leía libros de filosofía, cuentos y poesías. De buen corazón y humilde carácter, firme cómo un roble. Siempre estaba rodeada de buenos amigos y amigas.

-Yo soy Ranyra... y a mí no me gustan los sapos rudos... arrogantes... altaneros y nada caballeros. Sapos que no respetan a las ranas y que se la pasan mirándose en el río, o en el espejo enamorados de su propia imagen. Esos sapos que se creen ‘chulos’ no me caen bien.- Y especialmente si andan vestidos con traje de pingüino, sombreo y corbatín.-

Con una leve sonrisa en los labios, y cómo que no era con él el asunto, quitándose el corbatín, Sapiro le contesta:

-“A mí también no me caen bien, bella Ranyra. Esos sapos son una vergüenza para nuestra especie. Yo tampoco los soporto, son unos presumidos, no conocen la modestia... Por cierto... ¿Quieres que yo sea tu novio?”-

-¡Qué, qué!-Ranyra dio media vuelta y se alejó de un salto sin decir más palabra.

Esa noche, como en muchas otras más, el intento de Sapiro Boca Negra de conseguir su media naranja fue todo un fracaso.

domingo, 21 de agosto de 2016

Adivinanzas


No soy bombero,
pero tengo manguera
y alimento a los coches
por la carretera.

La respuesta se dará el próximo domingo.



Respuesta de la adivinanza anterior



La cartera, compañera,
me acompaña con frecuencia,
voy de portal en portal
llevando correspondencia.




El cartero   





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